Haus Kammerlander
Servicios principales
- The lagest option:
- 5 huéspedes
- 3 camas
- 1 dormitorio
Ubicación
El Haus Kammerlander Stummerberg está a una distancia de 4 km del Neuhuttenbahn. Ofrece un balcón con vistas a las montañas. Los huéspedes disfrutarán del Wi-Fi y los que tengan coche apreciarán el aparcamiento privado gratuito en las instalaciones.
El apartamento está ubicado a 5 minutos a pie del centro de Stummerberg. El Parque de las Marmotas de Zillertal está a poco más de 10 minutos en coche del Haus Kammerlander, mientras que la estación de autobuses Feuerwehr está al lado de la propiedad. El Marzengrund está a una distancia de 4,1 km del apartamento.
Las habitaciones de este apartamento disponen de un balcón, una zona de estar y TV de pantalla plana por satélite. Para mayor comodidad, el Haus Kammerlander dispone de un inodoro separado y ducha. Además, el baño está equipado con secador de pelo y toallas.
La propiedad garantiza su comodidad proporcionando una cocina con un hervidor eléctrico, una nevera y un horno. El establecimiento está situado a 57 minutos en coche del aeropuerto Innsbruck. El Haus Kammerlander recibe a sus huéspedes con comodidades indulgentes que incluyen una zona de juegos y TV vía satélite de pantalla plana. Los huéspedes activos pueden practicar equitación, esquí y mini golf.
Reseña de un crítico de hotel
Durante mi reciente estancia en Haus Kammerlander, la experiencia fue simplemente mágica. Ubicado en la pintoresca aldea de Stumm, a solo 10 km de la zona de esquí de Spieljoch, el hotel ofrece vistas panorámicas impresionantes de los Alpes de Zillertal que enamoran a cualquiera. Cada apartamento, decorado en un estilo rústico alpino, cuenta con una cocina bien equipada y un balcón que invita a disfrutar de un café matutino mientras se contempla la majestuosa montaña. Lo que realmente destacó en nuestra estancia fue la entrega diaria de pan fresco y leche, un pequeño lujo que no dio un toque especial a nuestras mañanas. Además, el servicio de guardaesquíes con secador de botas fue un verdadero alivio después de un día de esquí en las laderas cercanas. Sin duda, recomiendo Haus Kammerlander a aquellos que buscan una escapada de esquí con atención al detalle y ese sabor hogareño que solo un lugar bien cuidado puede ofrecer. ¡Un brindis por esta experiencia inolvidable!